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    legislacion-ley-1-1990-de-1-de-febrero-de-proteccion-de-los-animales-domesticos

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    Mensaje  Admin el Dom Mar 28, 2010 1:56 am

    Hago saber que la Asamblea de Madrid ha aprobado la siguiente Ley, que yo, en nombre del Rey, promulgo.


    EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

    La inexistencia de una legislación global y actualizada sobre la protección de los animales domésticos, que recoja los principios de respeto, defensa y protección de los mismos, tal como ya figuran en los convenios y tratados internacionales y en las legislaciones de los países socialmente más avanzados, hace necesaria una Ley adecuada, en el ámbito de esta Comunidad Autónoma, que garantice su mantenimiento y salvaguarda.

    Las atenciones mínimas que deben recibir los animales domésticos, y específicamente los de compañía, desde el punto de vista higiénico-sanitario, malos tratos, mutilaciones, sacrificio, esterilización y su utilización en espectáculos, fiestas populares y actividades deportivas o recreativas que impliquen crueldad, abandono, cría, venta y transporte, así como la inspección, vigilancia, sanciones y obligaciones de sus poseedores o dueños, y de los centros de recogida o albergues, y de las instalaciones para su mantenimiento temporal, están contemplados en esta Ley.

    No se ha considerado que la presente Ley sea el marco adecuado para regular ámbitos como los relacionados con la experimentación y la vivisección de animales, la protección y conservación de la fauna silvestre, la protección de los animales con fines agrícolas o ganaderos, o el ejercicio de actividades piscícolas o cinegéticas. Materias estas que, por su amplitud y complejidad, han de estar reguladas por una legislación específica.


    CAPÍTULO I.


    DISPOSICIONES GENERALES.

    Artículo 1.

    La presente Ley tiene por objeto establecer normas para la protección de los animales domésticos, y, en particular, la regulación específica de los animales de compañía.

    Artículo 2.

    1. El poseedor de un animal tendrá la obligación de mantenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias y realizará cualquier tratamiento preventivo declarado obligatorio.

    Asimismo estará obligado a adoptar las medidas que resulten precisas para evitar que la posesión, tenencia o circulación de los animales pueda suponer una amenaza, infundir temor u ocasionar molestias a las personas.

    En los lugares cerrados donde existan perros sueltos deberá advertirse su presencia en lugar visible y de forma adecuada.

    El titular de un perro está obligado a contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra la indemnización por los posibles daños que pueda ocasionar a las personas o bienes, en la forma que reglamentariamente se establezca.

    2. Se prohíbe:

    a. Maltratar a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les pueda producir sufrimientos o daños injustificados.
    b. Abandonarlos.

    c. Mantenerlos en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario o inadecuadas para la practica de los cuidados y la atención necesarios de acuerdo con sus necesidades etnológicas, según raza y especie.

    d. Practicarles mutilaciones, excepto las controladas por los veterinarios en caso de necesidad, o por exigencia funcional.

    e. No facilitarles la alimentación necesaria para su normal desarrollo.

    f. Hacer donación de los mismos como premio, reclamo publicitario, recompensa o regalo de compensación por otras adquisiciones de naturaleza distinta a la transacción onerosa de animales.

    g. Venderlos a laboratorios o clínicas sin el cumplimiento de las garantías previstas en la normativa vigente.

    h. Venderlos a menores de catorce años y a incapacitados sin la autorización de quienes tengan su patria potestad o custodia.

    i. Ejercer su venta ambulante.

    j. Suministrarles alimentos que contengan sustancias que puedan causarles sufrimientos o daños innecesarios.

    k. Las acciones y omisiones tipificadas en el artículo 24 de la presente Ley.

    l. Mantener animales en terrazas, jardines o patios en horario nocturno, cuando ocasionen molestias evidentes a los vecinos.

    m. Circular por vías y espacios públicos urbanos con animales sin observar las medidas de seguridad que reglamentariamente se establezcan, tendentes a controlar y dominar un posible ataque del animal.

    n. Permitir la entrada de animales en zonas destinadas a juegos infantiles.

    ñ. Consentir que los animales beban directamente de grifos o caños de agua de uso público.

    o. Poseer, en un mismo domicilio, más de cinco perros y gatos, sin la correspondiente autorización.

    p. Incitar o consentir a los perros a atacarse entre sí o contra personas o bienes, no adoptando de inmediato las medidas precisas para neutralizar dichas acciones.


    3. El sacrificio de animales criados para la obtención de productos útiles para el hombre se efectuará de forma instantánea e indolora, y siempre, con aturdimiento previo del animal, en locales autorizados para tales fines.

    Artículo 3.

    1. Los animales deberán disponer de espacio suficiente si se les traslada de un lugar a otro. Los medios de transporte o los embalajes deberán ser concebidos para proteger a los animales de la intemperie y de las diferencias climatológicas acusadas, debiendo llevar estos embalajes la indicación de la presencia de animales vivos.

    Si son agresivos, su traslado se hará con las medidas de seguridad necesarias.

    2. Durante el transporte y la espera, los animales serán abrevados y recibirán alimentación a intervalos convenientes.

    3. El habitáculo donde se transporten los animales deberá mantener unas buenas condiciones higiénico-sanitarias, en consonancia con las necesidades fisiológicas y etnológicas de cada especie, debiendo estar debidamente desinsectado y desinfectado.

    4. La carga y descarga de los animales se realizará de forma adecuada.

    5. En todo caso se cumplirá la normativa de la CEE a este respecto.

    Artículo 4.

    1. Se prohíbe la utilización de animales en espectaculos, peleas, fiestas populares y otras actividades que impliquen crueldad o mal trato, puedan ocasionarles sufrimientos o hacerles objeto de tratamientos antinaturales.

    2. Quedan excluidas de forma expresa de dicha prohibición:

    La fiesta de los toros en aquellas fechas y lugares donde tradicionalmente se celebra. Su extensión a otras localidades requerirá la autorización previa de las autoridades competentes, y el cumplimiento de las condiciones que reglamentariamente se establezcan.

    Los encierros y demás espectaculos taurinos, en las fechas y localidades donde tradicionalmente se celebren, siempre que en los mismos no se maltrate o agreda físicamente a los animales.

    3. Se prohiben en todo el territorio de la Comunidad de Madrid la lucha de perros, la lucha de gallos de pelea, el tiro pichón y demás practicas similares.

    4. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 3, la consejería competente podrá autorizar a las sociedades de tiro, bajo control de la respectiva federación, la celebración de competiciones de tiro pichón.

    Artículo 5.

    1. El poseedor de un animal será responsable de los daños y perjuicios que ocasione, de acuerdo con la legislación aplicable, en su caso.

    2. El poseedor de un animal deberá adoptar las medidas necesarias para evitar que ensucie las vías y espacios destinados al uso público urbano, procediendo en su caso a su limpieza.

    Artículo 6.

    La filmación de escenas con animales para cine o televisión, que conlleven crueldad, maltrato o sufrimiento, requerirá autorización previa del órgano competente de la comunidad de Madrid, y que el daño al animal sea en todo caso un simulacro.

    Artículo 7.

    Queda prohibida la tenencia de animales en solares y, en general, en aquellos lugares en que no pueda ejercerse sobre los mismos la adecuada vigilancia.


    CAPÍTULO II.




    DE LOS ANIMALES DE COMPAÑÍA.Artículo 8.

    Se entiende por animal de compañía todo aquel mantenido por el hombre, principalmente en su hogar, por placer y compañía, sin que exista actividad lucrativa alguna.

    Artículo 9.

    1. Las Consejerías competentes podrán ordenar por razones de sanidad animal o salud pública, la vacunación o tratamiento obligatorio de los animales de compañía.

    2. Los veterinarios en ejercicio y los de la administración pública y las clínicas, consultorios y hospitales veterinarios deberán llevar un archivo con la ficha clínica de los animales objeto de vacunación o de tratamiento obligatorio, que estará a disposición de la autoridad competente.

    3. El sacrificio obligatorio, por razón de sanidad animal o salud pública, se efectuará en cualquier caso, de forma rápida e indolora y siempre en locales aptos para tales fines.

    Artículo 10.

    1. Los perros y gatos deberán ser marcados en la forma que reglamentariamente se establezca, así como ser censados en el Ayuntamiento donde habitualmente viva el animal, dentro del plazo máximo de tres meses contado a partir de la fecha de nacimiento o de un mes después de su adquisición. El animal deberá llevar su identificación de forma permanente.

    2. Se establecerá por reglamento la modalidad y registro de tatuajes, a fin de conseguir una más rápida localización de la procedencia del animal en caso de abandono o extravío.

    3. En el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid se creará un registro supramunicipal de carácter público, cuyas condiciones y datos se determinarán reglamentariamente, con el fin de lograr una mejor coordinación intermunicipal y, en su caso, una más fácil búsqueda del propietario del animal.

    Artículo 11.

    Los ayuntamientos procurarán habilitar en los jardines y parques públicos espacios idóneos, debidamente señalizados, para el paseo y esparcimiento de los perros.

    Artículo 12.

    Los Ayuntamientos y las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid podrán ordenar el internamiento y aislamiento de los animales de compañía, en caso de que se les hubiera diagnosticado enfermedades transmisibles, ya sea para someterlos a un tratamiento curativo o para sacrificarlos si fuera necesario.


    CAPÍTULO III.




    CRIADEROS Y ESTABLECIMIENTOS DE VENTA DE ANIMALES DE COMPAÑÍA.Artículo 13.

    1. Los establecimientos dedicados a la cría o venta de animales de compañía deberán cumplir, sin perjuicio de las demás disposiciones que le sean aplicables, las siguientes normas:

    Deberán ser declarados núcleos zoológicos por la consejería competente.

    Los establecimientos deberán llevar un registro a disposición de dicha Consejería en el que constarán los datos que reglamentariamente se establezcan y los controles periódicos.

    Deberán tener buenas condiciones higiénico-sanitarias, adecuadas a las necesidades fisiológicas y etnológicas de los animales que alberguen.

    Dispondrán de comida suficiente y sana, agua, lugares para dormir y contarán con personal capacitado para su cuidado.

    Dispondrán de instalaciones adecuadas para evitar el contagio en los casos de enfermedad, o para guardar, en su caso, periodos de cuarentena.

    Deberán vender los animales desparasitados y libres de toda enfermedad, con certificado veterinario acreditativo.

    2. Las administraciones públicas local y autonómica, en el ámbito de sus respectivas competencias, velarán por el cumplimiento de las anteriores normas, creando, al efecto, un servicio de vigilancia.

    3. La existencia de un servicio veterinario dependiente del establecimiento que otorgue certificados de salud para la venta de los animales, no eximirá al vendedor de responsabilidad ante enfermedades en incubación no detectadas en el momento de la venta.

    4. Se establecerá un plazo de garantía mínima de ocho días por si hubiera lesiones ocultas o enfermedades en incubación.

    5. Se prohíbe la cría y comercialización de animales sin las licencias y permisos correspondientes.

    6. Se prohíbe la venta en calles y lugares no autorizados.


    CAPÍTULO IV.




    ESTABLECIMIENTO PARA EL MANTENIMIENTO TEMPORAL DE ANIMALES DE COMPAÑÍA.Artículo 14.

    Las residencias, las escuelas de adiestramiento y demás instalaciones creadas para mantener temporalmente a los animales domésticos de compañía, requerirán ser declarados núcleos zoológicos por la consejería competente, como requisito imprescindible para su funcionamiento.

    Artículo 15.

    1. Cada centro llevará un registro con los datos de cada uno de los animales que ingresan en el y de la persona propietaria o responsable. Dicho registro estará a disposición de la Consejería competente, siempre que esta lo requiera.

    2. Dicha Consejería determinará los datos que deberán constar en el registro, que incluirán como mínimo reseña completa, certificado de vacunación y desparasitaciones y estado sanitario en el momento del depósito, con la conformidad escrita de ambas partes.

    Artículo 16.

    1. Las residencias de animales domésticos de compañía y demás instalaciones de la misma clase dispondrán de un servicio veterinario encargado de vigilar el estado físico de los animales residentes y el tratamiento que reciben. En el momento de su ingreso se colocará al animal en una instalación aislada y se le mantendrá en ella hasta que el veterinario del centro dictamine su estado sanitario.

    2. Será obligación del servicio veterinario del centro vigilar que los animales se adapten a la nueva situación, que reciban alimentación adecuada y no se den circunstancias que puedan provocarles daño alguno, adoptando las medidas oportunas en cada caso.

    3. Si un animal cayera enfermo, el centro lo comunicará inmediatamente al propietario o responsable, quien podrá dar la autorización para un tratamiento veterinario o recogerlo, excepto en caso de enfermedades contagiosas, en que se adoptarán las medidas sanitarias pertinentes.

    4. Los titulares de residencias de animales o instalaciones similares procurarán tomar las medidas necesarias para evitar contagios entre los animales residentes y del entorno.


    CAPÍTULO V.




    DEL ABANDONO Y DE LOS CENTROS DE RECOGIDA.Artículo 17.

    1. Se considerará animal abandonado aquel que no lleve ninguna identificación del origen o del propietario, ni vaya acompañado de persona alguna. En dicho supuesto, el Ayuntamiento o, en su caso, la consejería correspondiente, deberán hacerse cargo del animal y retenerlo hasta que sea recuperado, cedido o sacrificado.

    2. El plazo de retención de un animal sin identificación será, como mínimo, de diez días.

    3. Si el animal lleva identificación se avisará al propietario y éste tendrá, a partir de ese momento, un plazo de diez días para recuperarlo, abonando previamente los gastos que haya originado su mantenimiento. Transcurrido dicho plazo sin que el propietario lo hubiere recuperado, el animal se entenderá abandonado.

    Artículo 18.

    1. Corresponderá a los Ayuntamientos recoger los animales abandonados. El número de plazas destinadas a este fin por los ayuntamientos se fijará reglamentariamente.

    2. A tal fin los Ayuntamientos dispondrán de personal adiestrado y de instalaciones adecuadas o concertarán la realización de dicho servicio con la consejería competente, con asociaciones de protección y defensa de los animales o con entidades autorizadas para tal fin por dicha consejería. En las poblaciones donde existan sociedades protectoras de animales legalmente constituidas y que soliciten hacerse cargo de la recogida, mantenimiento y adopción o sacrificio de animales abandonados se les autorizará para realizar este servicio y se les facilitarán los medios necesarios para llevarlo a efecto.

    Artículo 19.

    1. Los establecimientos para el alojamiento de los animales recogidos, sean municipales, propiedad de sociedades protectoras, de particulares benefactores, o de cualquier otra entidad autorizada a tal efecto, deberán estar sometidos al control de los servicios veterinarios municipales, debiendo cumplir los siguientes requisitos:

    Deberán inscribirse en el registro creado al efecto por la consejería correspondiente.

    Llevarán, debidamente cumplimentado, un libro de registro de movimientos, en el que figurarán los datos relativos a las altas y bajas de animales producidas en el establecimiento, o cualquier otra incidencia que reglamentariamente se establezca.

    Dispondrán de servicio veterinario, encargado de la vigilancia del estado físico de los animales residentes y responsable de informar periódicamente de la situación de los animales alojados a la consejería competente.

    Deberán tener unas buenas condiciones higiénico-sanitarias, en todo caso acordes con las necesidades fisiológicas y etnológicas de los animales recogidos.

    Cualquier otro requisito que reglamentariamente se establezca.

    2. En estas instalaciones deberán tomarse las medidas necesarias para evitar contagios entre los animales residentes y los del entorno.

    3. Las administraciones públicas local y autonómica podrán conceder ayudas a las entidades autorizadas de carácter protector para el mantenimiento de los establecimientos destinados a la recogida de animales abandonados, siempre que los mismos cumplan los requisitos que se establezcan.

    Artículo 20.

    1. Los centros de recogida de animales abandonados, una vez transcurrido el plazo legal para recuperarlos, podrán sacrificarlos o darlos en adopción, debidamente desinfectados. El adoptante determinará si quiere que el animal le sea entregado previamente esterilizado o no.

    2. El sacrificio, la desinfección o la esterilización, en su caso, de estos animales se realizará bajo control veterinario.

    3. La esterilización será en todo caso a cargo de la administración pública competente.

    4. La adopción de animales será objeto de las bonificaciones o exenciones tributarias que normativamente se determinen.

    Artículo 21.

    1. Si un animal tiene que ser sacrificado, deberán utilizarse métodos que impliquen el mínimo sufrimiento y provoquen una pérdida de consciencia inmediata.

    2. El sacrificio se efectuará bajo el control y la responsabilidad de un veterinario.

    3. La consejería competente podrá establecer reglamentariamente los métodos de sacrificio a utilizar.


    CAPÍTULO VI.




    DE LAS ASOCIACIONES DE PROTECCIÓN Y DEFENSA DE LOS ANIMALES.Artículo 22.

    1. De acuerdo con la presente Ley son asociaciones de protección y defensa de los animales, las asociaciones sin fines de lucro, legalmente constituidas, que tengan por principal finalidad la defensa y protección de los animales. Dichas asociaciones serán consideradas, a todos los efectos, como sociedades de utilidad pública y benéfico-docentes.

    2. Las asociaciones de protección y defensa de los animales, que reúnan los requisitos determinados reglamentariamente, deberán estar inscritas en un registro creado a tal efecto y se les otorgará el título de entidades colaboradoras por la Consejería competente. Dicha Consejería podrá convenir con estas asociaciones la realización de actividades encaminadas a la protección y defensa de los animales.

    3. La Comunidad de Madrid podrá conceder ayudas a las asociaciones que hayan obtenido el título de colaboradoras.

    4. Las asociaciones de protección y defensa de los animales podrán instar a la Consejería competente y a los Ayuntamientos para que se realicen inspecciones en aquellos casos concretos en que existan indicios de irregularidades.

    5. Los agentes de la autoridad prestarán su colaboración y asistencia a las asociaciones de protección y defensa de los animales declaradas entidades colaboradoras, en las gestiones incluidas en sus fines estatutarios.


    CAPÍTULO VII.




    DEL CENSO, INSPECCIÓN Y VIGILANCIA.Artículo 23.

    1. Corresponderá a los ayuntamientos o, en su caso, a la Consejería competente:

    Establecer y efectuar un censo de las especies de animales domésticos que se determinen.

    Recoger y sacrificar animales domésticos, directamente o mediante convenios con asociaciones de protección y defensa de los animales.

    Vigilar e inspeccionar los establecimientos de venta, guarda o cría de animales domésticos.

    2. Los censos elaborados por los ayuntamientos estarán a disposición de la Consejería competente.

    3. Corresponderá asimismo a las administraciones públicas local y autonómica la inspección y vigilancia de lo dispuesto en esta Ley.

    4. El servicio de censo, vigilancia e inspección, podrá ser objeto de una tasa fiscal.


    CAPÍTULO VIII.




    DE LAS INFRACCIONES Y DE LAS SANCIONES.

    SECCIÓN I. INFRACCIONES.Artículo 24.

    A efectos de la presente Ley, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves.

    1. Serán infracciones leves:

    La posesión de perros no censados o no registrados, o no marcados de acuerdo con el artículo 10 de esta Ley.

    La posesión incompleta de un archivo con las fichas clínicas de los animales objeto de vacunación o de tratamiento obligatorio.

    La venta de animales de compañía a los menores de catorce años y a incapacitados sin la autorización de quienes tengan la patria potestad o custodia de los mismos.

    La donación de un animal de compañía como premio, reclamo publicitario, recompensa o regalo de compensación por otras adquisiciones de naturaleza distinta a la transacción onerosa de animales.

    El transporte de animales con vulneración de los requisitos establecidos por el artículo 3.

    La tenencia de animales en solares y, en general, en cuantos lugares no pueda ejercerse sobre los mismos la adecuada vigilancia.

    El incumplimiento de alguna de las prohibiciones previstas en los apartados l), m), n), ñ) y o) del artículo 2.2 de la presente Ley.

    El incumplimiento de alguno de los deberes u obligaciones establecidos en esta Ley, cuando no estén expresamente calificados como faltas graves o muy graves.

    2. Serán infracciones graves:

    El mantenimiento de los animales sin la alimentación necesaria o en instalaciones indebidas desde el punto de vista higiénico-sanitario, e inadecuadas para la practica de los cuidados y atenciones precisas de acuerdo con sus necesidades etológicas, según especie y raza.

    La esterilización, la practica de mutilaciones y el sacrificio de animales sin control veterinario o en contra de las condiciones o requisitos establecidos por la presente Ley.

    La no vacunación o la no realización de tratamientos obligatorios a los animales domésticos de compañía.

    El incumplimiento por parte de los establecimientos para el mantenimiento temporal de animales de compañía, cría o venta de los mismos, de cualquiera de los requisitos y condiciones establecidos en la presente Ley.

    La venta ambulante de animales.

    La cría y comercialización de animales sin las licencias y permisos correspondientes.

    Suministrar a los animales alimentos que contengan sustancias que puedan causarles sufrimientos o daños innecesarios.

    La filmación de escenas con animales que conlleven crueldad, maltrato o sufrimiento, sin autorización previa del órgano competente de la Comunidad de Madrid, cuando el daño sea simulado.

    Incitar o consentir a los perros a atacarse entre sí o contra personas o bienes, no adoptando de inmediato las medidas precisas para neutralizar dichas acciones.

    La reincidencia en la comisión de faltas leves.

    3. Serán infracciones muy graves:

    La organización y celebración de peleas entre animales de cualquier especie.

    El tiro pichón, salvo en el supuesto previsto en el artículo 4.4.

    La utilización de animales en espectaculos, peleas, fiestas populares y otras actividades que impliquen crueldad o mal trato, puedan ocasionarles sufrimientos o hacerles objeto de tratamientos antinaturales.

    Los malos tratos y agresiones físicas a los animales.

    El abandono de un animal de compañía.

    La venta de animales a laboratorios o clínicas sin el cumplimiento de las garantías previstas en la normativa vigente.

    La filmación de escenas con animales para cine o televisión, que conlleven crueldad, maltrato o sufrimiento, cuando estos no sean simulados.

    SECCIÓN II. SANCIONES.

    Artículo 25.

    1. Las infracciones de la presente Ley serán sancionadas con multas de 5.000 a 2.500.000 pesetas.

    2. La resolución sancionadora podrá comportar el confiscamiento de los animales objeto de la infracción.

    3. La comisión de infracciones previstas por el artículo 24.2 y 3 podrá comportar la clausura temporal hasta un plazo máximo de diez años de las instalaciones, locales o establecimientos respectivos.

    4. La comisión de infracciones previstas por el artículo 24.2 y 3 podrá comportar la prohibición de adquirir otros animales por plazo de entre uno y diez años.

    Artículo 26.

    1. Las infracciones leves serán sancionadas con multa de 5.000 a 50.000 pesetas; las graves, con multa de 50.001 a 250.000 pesetas, y las muy graves, con multa de 250.0001 a 2.500.000 pesetas.

    2. En la imposición de las sanciones se tendrán en cuenta, para graduar la cuantía de las multas y la imposición de las sanciones accesorias, los siguientes criterios:

    La trascendencia social o sanitaria y el perjuicio causado por la infracción cometida.

    El ánimo de lucro ilícito y la cuantía del beneficio obtenido en la comisión de la infracción.

    La reiteración o reincidencia en la comisión de infracciones.

    Artículo 27.

    La imposición de cualquier sanción prevista por la presente Ley no excluye la responsabilidad civil y la eventual indemnización de daños y perjuicios que puedan corresponder al sancionado.

    Artículo 28.

    1. Para imponer las sanciones a las infracciones previstas en la presente Ley, será preciso seguir el procedimiento sancionador regulado por la Ley de procedimiento administrativo.

    2. Las entidades locales podrán instruir, en cualquier caso, los expedientes infractores y elevarlos a la autoridad administrativa competente para que los resuelva.

    Artículo 29.

    La imposición de las sanciones previstas para las infracciones corresponderá:

    A los Ayuntamientos y a la Consejería correspondiente, en el caso de infracciones leves y graves.

    Al Consejo de Gobierno, en el caso de infracciones muy graves.

    Artículo 30.

    Las administraciones públicas local y autonómica podrán retirar los animales objeto de protección, siempre que existan indicios de infracción de las disposiciones de la presente Ley, con carácter preventivo hasta la resolución del correspondiente expediente sancionador, a resultas del cual, el animal podrá ser devuelto al propietario o pasar a propiedad de la administración.

    DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA.

    La Comunidad de Madrid deberá programar campañas divulgadoras del contenido de la presente Ley entre los escolares y habitantes de la misma, así como tomar medidas que contribuyan a fomentar en el respeto a los animales y a difundir y promover este en la sociedad, en colaboración con las asociaciones de protección y defensa de los animales.

    DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA.

    El Consejo de Gobierno podrá, mediante decreto, proceder a la actualización de las sanciones previstas en el apartado 1 del artículo 25, teniendo en cuenta la variación de los índices de precios al consumo.

    DISPOSICIÓN TRANSITORIA PRIMERA.

    En el plazo de un año, a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, el consejo de Gobierno regulará las materias pendientes de desarrollo, precisas para la plena efectividad de esta Ley.

    DISPOSICIÓN TRANSITORIA SEGUNDA.

    En el plazo máximo de seis meses a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, el Consejo de Gobierno adecuará la estructura administrativa necesaria para el cumplimiento de lo dispuesto en la presente Ley.

    DISPOSICIÓN FINAL.

    La presente Ley entrará en vigor el día de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, debiéndose publicar, asimismo, en el Boletín Oficial del Estado.

    Por tanto, ordeno a todos los ciudadanos a los que sea de aplicación esta Ley que la cumplan, y a los Tribunales y Autoridades que corresponda, la guarden y la hagan guardar.

    Madrid, 1 de febrero de 1990.

    Joaquín Leguina,

    Presidente.


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    Re: legislacion-ley-1-1990-de-1-de-febrero-de-proteccion-de-los-animales-domesticos

    Mensaje  Admin el Dom Mar 28, 2010 1:57 am

    Ley 23/1998, de 21 de diciembre, sobre el acceso de las personas ciegas o con deficiencia visual usuarias de perro guía al entorno.
    PREÁMBULO:

    El artículo 9.2 de la Constitución Española establece que corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se íntegra sean reales y efectivas, así como remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. Dicho mandato debe ponerse en relación con el principio rector de la política social y económica enunciado por el artículo 49 de la Norma fundamental, que se refiere a la obligación de los poderes públicos de realizar una política de previsión e integración en relación con los disminuidos físicos y sensoriales, entre otros colectivos

    La Comunidad de Madrid cuenta ya con una Ley destinada, con carácter general, a la promoción de la accesibilidad y la supresión de barreras, que fue aprobada en 1993 (Ley 98/1993, de 22 de junio) y está siendo objeto de sucesivos desarrollos reglamentarios. Procede ahora abordar con carácter específico la regulación del acceso a los lugares públicos por parte de las personas ciegas o con deficiencia visual usuarias de perros guía, con objeto de contribuir a resolver ciertos problemas que se vienen produciendo ante denegaciones de acceso infundadas.

    En atención a la finalidad apuntada, dos son los objetivos abordados por la Ley: definir con precisión las condiciones del derecho de acceso y establecer un régimen sancionador hasta ahora inexistente, que refuerce el efectivo ejercicio de los derechos reconocidos en la presente norma

    La presente Ley se basa en el apartado 1.23 del artículo 26 del Estatuto de Autonomía (en la redacción dada por la Ley Orgánica 5/1998, de 7 de julio, de reforma de la Ley Orgánica 3/1983, de 25 de febrero), que atribuye a la Comunidad de Madrid competencia normativa plena en materia de promoción y ayuda a la tercera edad, emigrantes, minusválidos y demás grupos sociales necesitados de especial atención, incluida la creación de centros de protección, reinserción y rehabilitación. En la elaboración del Anteproyecto fue oído el Consejo Económico y Social.


    CAPÍTULO I.
    DISPOSICIONES GENERALES


    Artículo 1.Objeto.

    1. La presente Ley tiene por objeto garantizar a las personas ciegas o, afectadas por deficiencias visuales de carácter grave o severo, usuarias de perros guía, el libre acceso a los lugares públicos o de uso público, independientemente de su titularidad pública o privada, en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid.

    2. A efectos de esta Ley, se entenderá por libre acceso no sólo la libertad de acceso en sentido estricto, sino también la libre deambulación y permanencia en el lugar de que se trate.

    3. Lo dispuesto en esta Ley prevalecerá sobre cualquier prescripción relativa al derecho de admisión o prohibición de entrada de animales en general, tanto en lugares públicos como de uso público.


    Artículo 2.Condición de perro guía.

    1. Tienen la condición de perros guía aquellos canes que hayan sido adiestrados en centros especializados de reconocida solvencia para el acompañamiento, conducción y auxilio de personas ciegas o con deficiencia visual grave o severa, y que hayan sido reconocidos como perros guía en los términos establecidos en el artículo siguiente.

    2. Una vez reconocida la condición de perro guía, se mantendrá a lo largo de toda la vida del mismo, al margen de cualquier disfunción posterior del propio perro, y en consideración exclusiva al lazo ya establecido para la persona a la que prestó sus servicios, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado siguiente.

    3. El animal podrá perder la condición de perro guía, en los términos que se determinarán reglamentariamente, en caso de que manifieste incapacidad para el ejercicio de su labor y muestre comportamiento agresivo.


    Artículo 3.Reconocimiento.

    1. El reconocimiento de la condición de perro guía requerirá el cumplimiento de las siguientes condiciones:

    ■Acreditación de que el perro ha adquirido las aptitudes de adiestramiento precisas para llevar a cabo las funciones de acompañamiento, conducción y auxilio de las personas ciegas o con deficiencia visual grave o severa usuarias de perros guía.


    ■Acreditación del cumplimiento de las condiciones higiénico-sanitarias a que se refiere el siguiente artículo.


    ■Identificación de la persona usuaria del perro guía.


    2. El reconocimiento de la condición de perro guía correrá a cargo de la Administración de la Comunidad de Madrid. Se determinarán reglamentariamente las condiciones para el reconocimiento y la competencia para acordarlo.


    Artículo 4.Condiciones higiénico-sanitarias.

    1. Para obtener la condición de perro guía será requisito indispensable acreditar mediante certificado veterinario que el animal no padece ninguna enfermedad infecto-contagiosa o parasitaria y, en especial, ninguna que, por su carácter zoonósico, sea transmisible al hombre.

    Para ello, además de realizarse los estudios que se consideren oportunos, al menos deberá estar vacunado de rabia, dar resultado negativo a las pruebas de leishmaniosis, leptospirosis, brucelosis y tuberculosis y con tratamiento periódico contra la equinococosis.

    Del mismo modo, se realizarán de forma obligatoria todas aquellas pruebas diagnósticas que las Autoridades sanitarias determinen según la situación epidemiológica.

    2. Para mantener la condición de perro guía será necesario como mínimo un reconocimiento periódico semestral, con resultado negativo, sobre todas y cada una de las enfermedades a las que se refiere el punto 1 de este artículo 4, que deberá acreditarse mediante el correspondiente Certificado Veterinario.


    Artículo 5.Distintivo y documentación.

    1. Para el ejercicio de los derechos establecidos en la presente Ley el usuario deberá acreditar que el animal cumple la condición de perro guía, en los términos establecidos en el presente artículo.

    2. El perro guía habrá de hallarse identificado como tal de manera permanente, por medio de la colocación, en el arnés o collar, y de forma visible, del distintivo oficial correspondiente.
    Reglamentariamente se determinará el diseño del distintivo oficial y el procedimiento para concederlo.

    3. Con independencia de lo dispuesto en el apartado precedente, el usuario del animal deberá portar la documentación oficial acreditativa del reconocimiento de la condición de perro guía a que se refiere el artículo 3.
    Dicha documentación sólo podrá serle solicitada a la persona usuaria del perro guía a requerimiento de la autoridad competente del responsable del servicio que esté utilizando en cada caso sin que, en ningún caso, pueda exigírsele dicha documentación de manera arbitraria o irrazonada.


    Artículo 6.Lugares públicos o de uso público.

    A los efectos de lo establecido en el artículo 1 de esta Ley se entenderá por lugares públicos o de uso público los siguientes:

    ■Los definidos por la legislación urbanística vial aplicable en cada momento como paso de peatones, peatonales o de disfrute peatonal exclusivo.


    ■Los locales y establecimientos comprendidos en el ámbito de aplicación de la Ley Autonómica de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas.


    ■Los siguientes lugares públicos o de uso público:


    ■Lugares de esparcimiento al aire libre.


    ■Centros oficiales de toda índole y titularidad cuyo acceso no se halle vedado al público en general.


    ■Centros de enseñanza de todo grado y materia.


    ■Centros sanitarios y asistenciales, en las áreas abiertas al público, con las limitaciones al respecto que se establezcan reglamentariamente.


    ■Residencias, hogares y clubes para la atención a la tercera edad.


    ■Centros religiosos


    ■Almacenes y establecimientos mercantiles.


    ■Oficinas y despachos de profesionales liberales.


    ■Estaciones de autobuses, metro, ferrocarril, paradas de vehículos ligeros de transporte público, aeropuertos y puertos.


    ■Los establecimientos turísticos comprendidos en el ámbito de aplicación de la Ley autonómica de ordenación del turismo y, en particular, los establecimientos hoteleros, albergues, campamentos, bungalows, apartamentos, ciudades de vacaciones, balnearios, campings y cualesquiera otros destinados a proporcionar, mediante precio, habitación o residencia a las personas.


    ■Cualquier tipo de transporte público de viajeros, por carretera o ferrocarril, urbano o interurbano, en autobús o en vehículo de turismo, que sea competencia de la Comunidad de Madrid; y singularmente servicios de transporte público urbano e interurbano en automóviles de turismo.


    ■En general, cualquier otro lugar, local o establecimiento de uso público o de atención al público.



    Artículo 7.Ejercicio de derecho.

    1. El derecho de acceso reconocido en el artículo 1 de la presente Ley conlleva la permanencia ilimitada, constante y sin trabas del perro guía junto al usuario del mismo.

    2. En el caso del transporte, la persona ciega o con deficiencia visual grave o severa usuaria del perro guía tendrá preferencia en la reserva del asiento más amplio, con mayor espacio libre en su entorno o adyacente a un pasillo, según el medio de transporte de que se trate.

    3. El derecho de acceso a las áreas abiertas al público de los centros sanitarios y asistenciales sólo podrá ser limitado en razón de las características del servicio sanitario que se preste en los mismos.

    4. El ejercicio de este derecho se suspenderá en caso de grave peligro inminente para la persona ayudada por el perro guía, para cualquier otra tercera persona, o para la integridad del perro guía.

    5. El ejercicio de este derecho se suspenderá en presencia de cualquier signo que pueda presentar el animal, de enfermedades de carácter zoonósíco o transmisible, y, en particular, de signos febriles, depilaciones anormales, deposiciones diarreicas, secreciones anormales o señales de parasitosis.


    Artículo 8.Gratuidad.

    El acceso de los perros guía en los términos establecidos en la presente Ley no podrá conllevar, en ningún caso, gasto alguno por este concepto para la persona usuaria del perro guía.


    Artículo 9.Obligaciones de usuario.

    Toda persona usuaria de un perro guía es responsable del cumplimiento de las obligaciones señaladas en la presente Ley y, en particular, está obligada a:

    ■Portar consigo y exhibir, cuando le sea requerida, la documentación acreditativa del reconocimiento de la condición de perro guía, en los términos establecidos en el apartado 3 del artículo 5, así como ubicar en el arnés o collar del perro guía el distintivo oficial de ostentar tal condición, según el apartado 2 de dicho artículo 3 del presente texto legal.


    ■Cuidar con diligencia la higiene y sanidad del perro guía y someterlo a los controles sanitarios descritos en esta Ley.


    ■Controlar y hacer cumplir los principios y criterios de respeto, defensa y protección del perro guía.


    ■Utilizar exclusivamente el perro guía para aquellas funciones específicas para las que fue adiestrado y está autorizado legalmente.


    ■Cumplir y respetar las normas de higiene y seguridad en vías y lugares públicos o de uso público, en la medida de la discapacidad de la persona usuaria.


    ■Mantener suscrita una póliza de responsabilidad civil para prevenir eventualidades a terceros causados por el perro guía.



    CAPÍTULO II.
    RÉGIMEN SANCIONADOR


    Artículo 10.Infracciones.

    Constituye infracción administrativa el incumplimiento de las obligaciones establecidas en el capítulo I de esta Ley.


    Artículo 11.Sujetos responsables.

    Son sujetos responsables de las infracciones las personas que cometan las infracciones tipificadas en esta Ley; solidariamente, las personas físicas o jurídicas que organicen o exploten realmente las actividades o los establecimientos y las personas titulares de la correspondiente licencia o, en su caso, los responsables de la entidad pública o privada titular del servicio, así como, en cualquier caso, las personas físicas o jurídicas sobre las que recaiga el deber de prevenir la infracción administrativa cometida por los anteriores; todo ello, sin perjuicio de las acciones de resarcimiento que resulten procedentes.


    Artículo 12.Clasificación de las infracciones.

    1. Las infracciones establecidas en la presente Ley se clasifican en leves, graves y muy graves.

    2. Constituyen infracciones leves:

    ■Las simples inobservancias de las disposiciones contenidas en la presente Ley en la normativa de desarrollo que no causen perjuicio grave y que no estén tipificadas como falta grave o muy grave, así como todas aquellas conductas tendentes a dificultar el ejercicio de los derechos reconocidos en la citada normativa.


    ■La exigencia de forma arbitraria o irrazonada de la presentación de la documentación acreditativa del reconocimiento de la condición de perro guía.


    ■La imposición a los usuarios de perros guías, como condición de acceso, de exigencias adicionales a las señaladas en la presente Ley.


    ■El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones que el artículo 9 de la presente Ley atribuye a la persona usuaria del perro guía.


    3. Constituyen infracciones graves:

    ■Impedir el acceso, deambulación y permanencia a las personas ciegas o con deficiencia visual grave o severa, usuarias de perro guía en cualquier lugar de los definidos en el artículo 6 de la presente Ley, cuando éstos sean de titularidad privada.


    ■El cobro de gastos derivados del acceso de los perros guía.


    ■La comisión de tres faltas leves, con imposición de sanción por resolución firme, en el período de un año.


    4. Constituyen infracciones muy graves:

    ■Impedir el acceso, deambulación y permanencia a las personas ciegas o con deficiencia visual grave o severa, usuarias de perro guía en cualquier lugar público o de uso público de los definidos en el artículo 6 de la presente Ley, cuando éstos sean de titularidad pública.


    ■La comisión de tres faltas graves, con imposición de sanción por resolución firme, en el período de un año.



    Artículo 13.Sanciones.

    1. Las infracciones leves se sancionarán con multa de hasta 50.000 pesetas.

    2. Las infracciones graves se sancionarán con multa de 50.001 a 500.000 pesetas.

    3. Las infracciones muy graves se sancionarán con multa de 500.001 a 2.000.000 de pesetas.


    Artículo 14.Graduación de las sanciones.

    La graduación de las sanciones se producirá conforme al principio de proporcionalidad, observando los criterios establecidos en el apartado 3 del artículo 131 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.


    Artículo 15.Potestad sancionadora y competencia.

    1. Corresponde a la Administración de la Comunidad de Madrid la potestad sancionadora en la materia regulada por la presente Ley.

    2. La Administración de la Comunidad de Madrid ejercerá la potestad sancionadora a que se refiere el apartado precedente a través de las Consejerías de Economía y de Empleo, y de Sanidad y Servicios Sociales, en el ámbito de sus respectivas competencias.

    3. Reglamentariamente determinarán los órganos competentes para la iniciación, instrucción y resolución de los expedientes sancionadores por las infracciones tipificadas en la presente Ley.


    Artículo 16.Procedimiento.

    El procedimiento sancionador aplicable será el establecido por el Reglamento para el ejercicio de la potestad sancionadora por la Administración Pública de la Comunidad de Madrid.


    Artículo 17.Prescripción de infracciones y sanciones.

    1. Las infracciones muy graves prescribirán a los tres años, las graves a los dos años y las leves a los seis meses.
    El plazo de prescripción de las infracciones comenzará a contarse desde el día en que la infracción se hubiera cometido. Interrumpirá la prescripción la iniciación, con conocimiento del interesado, del procedimiento sancionador, reanudándose el plazo de prescripción si el expediente sancionador estuviera paralizado durante más de un mes por causa no imputable al presunto responsable.

    2. Las sanciones impuestas por faltas muy graves prescribirán a los tres años, las impuestas por faltas graves a los dos años y las impuestas por faltas leves al año.
    El plazo de prescripción de las sanciones comenzará a contarse desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la resolución por la que se impone la sanción. Interrumpirá la prescripción la iniciación, con conocimiento del interesado, del procedimiento de ejecución, volviendo a transcurrir el plazo si aquel está paralizado durante más de un mes por causa no imputable al infractor.


    DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA.Adiestradores y educadores.

    Los adiestradores y educadores de los centros de adiestramiento de reconocida solvencia tendrán los mismos derechos que la presente Ley reconoce a las personas ciegas o con deficiencia visual grave o severa, usuarias de perro guía, durante las fases de instrucción y seguimiento del perro guía. Igualmente tendrán las mismas obligaciones que las fijadas para las propias personas usuarias del perro guía, durante el período indicado.


    DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA.Centros de adiestramiento.

    A los efectos de la presente Ley, tendrán la consideración de centros de adiestramiento de reconocida solvencia los reconocidos por la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, conforme al procedimiento establecido reglamentariamente.


    DISPOSICIÓN ADICIONAL TERCERA.Remisiones.

    1. La referencia del apartado b) del artículo 6 a la Ley Autonómica de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas se entenderá hecha a la Ley 17/1997, de 4 de julio (Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid de 7 de julio), o norma que la sustituya.

    2. La referencia del apartado d) del artículo 6 a la Ley Autonómica de Ordenación del Turismo se entenderá hecha a la Ley 8/1995, de 28 de marzo (Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid de 10 de abril) o norma que la sustituya.

    3. La referencia del artículo 16 al Reglamento para el ejercicio de la potestad sancionadora por la Administración Pública de la Comunidad de Madrid se entenderá hecha al aprobado por el Decreto 77/1993, de 26 de agosto (Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid de 27 de agosto), o norma que lo sustituya.


    DISPOSICIÓN ADICIONAL CUARTA.Plazo de adecuación.

    El reglamento previsto en el artículo 3.2 establecerá un plazo de adecuación a las exigencias de reconocimiento e identificación de los perros guía.


    DISPOSICIÓN TRANSITORIA.

    Hasta la entrada en vigor del procedimiento previsto en la disposición adicional segunda mantendrán la condición de centros de reconocida solvencia, a los efectos de la presente Ley, los calificados como tales por la Organización Nacional de Ciegos de España.


    DISPOSICIÓN DEROGATORIA.

    Queda derogada la disposición adicional novena de la Ley 8/1993, de 22 de junio, de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas de Madrid.


    DISPOSICIÓN FINAL PRIMERA.Habilitación.

    Se faculta al Consejo de Gobierno para la actualización de las cuantías de las sanciones establecidas, en el artículo 13 de la presente Ley, así como para dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo y aplicación de la misma.


    DISPOSICIÓN FINAL SEGUNDA.Entrada en vigor.

    La presente Ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, debiéndose publicar asimismo en el Boletín Oficial del Estado.

    Por tanto, ordeno a todos los ciudadanos a los que sea de aplicación esta Ley que la cumplan, y a los Tribunales y Autoridades que corresponda, la guarden y la hagan guardar.

    Madrid, 21 de diciembre de 1998.

    Alberto Ruiz-Gallardón,

    Presidente.


    Última edición por Admin el Dom Mar 28, 2010 4:02 pm, editado 1 vez
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    Re: legislacion-ley-1-1990-de-1-de-febrero-de-proteccion-de-los-animales-domesticos

    Mensaje  Admin el Dom Mar 28, 2010 1:57 am

    NORMATIVA SOBRE PERROS PELIGROSOS EN ESPAÑA

    Serán considerados animales peligrosos:

    1.- Razas:

    American Staffordshire Terrier

    Staffordshire Bull Terrier

    Perro de Presa Mallorquin

    Fila Brasileño

    Presa Canario

    Bullmastiff

    American Pitbull Terrier

    Rottweiller

    Bull Terrier

    Dogo de Burdeos

    Tosa Inu

    Dogo Argentino

    Doberman

    Mastín Napolitano




    Cruces de las anteriores entre ellos o con otras razas obteniendo una tipología similar:

    Mas de 20 kg de peso

    Perímetro torácico entre 60 y 80 cm

    Cabeza voluminosa y cuello corto

    Fuerte musculatura

    Mandíbula grande y boca profunda

    Resistencia y carácter marcado




    2.- Animales agresivos que hayan mordido a personas o animales y cuya agresión ha sido notificada o pueda ser demostrada.

    3.- Perros adiestrados para el ataque.

    Todos los perros incluidos en los grupos 2 y 3 que no pertenezcan a las razas del grupo 1, perderán la condición de agresivos durante un periodo de adiestramiento, acreditado posteriormente por un veterinario de sociabilidad.




    Serán necesario para poseer animales peligrosos cumplir los siguientes requisitos:




    Licencia administrativa que otorga el Ayuntamiento del Municipio donde viva el animal. Se renovará cada 3 años y el propietario debe carecer de antecedentes penales.

    Certificado de Registro Municipal.

    Certificado Veterinario Oficial que confirme que el animal no presenta ningún tipo de síntoma de enfermedad infecto-contagiosa ni muestre signos de agresividad, teniendo las vacunas y desparasitaciones al día.

    Suscribir un seguro de responsabilidad civil

    Identificación del animal mediante Microchip.

    Certificado de aptitud psicológica.




    Respecto a la forma en que deberán ir por la calle deben circular siempre con una persona mayor de edad.

    Los propietarios poseedores de perros de razas definidas anteriormente deberán llevarlos por la vía publica provistos de bozal y sujetos con una correa corta con un máximo de 2 metros y no extensible.

    En propiedades privadas (fincas, casa de campo, parcelas, terrazas, etc.), los animales deberán permanecer atados, excepto aquellas fincas que dispongan de una superficie y cerramientos adecuados para proteger a las personas que se acerquen a ellas.
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    Re: legislacion-ley-1-1990-de-1-de-febrero-de-proteccion-de-los-animales-domesticos

    Mensaje  Admin el Lun Abr 26, 2010 1:49 am

    DERECHOS DEL ANIMAL
    DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DEL ANIMAL

    Preámbulo

    Considerando que todo animal posee derechos. Considerando que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y los animales.
    Considerando que el reconocimiento por parte de la especie humana de los derechos de la existencia de otras especies animales, constituye el fundamento de la coexistencia de las especies en el mundo.
    Considerando que el hombre comete genocidio y existe la amenaza que siga cometiéndolo.
    Considerando que la educación debe eneseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los animales.

    Se proclama lo siguiente:

    Artículo 1°
    Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.

    Artículo 2°
    a.- Un animal tiene derecho al respeto.
    b.- El hombre, en tanto que es especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.
    c. Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

    Artículo 3°
    a.- Ningún animal será sometido a los malos tratos, no a actos crueles.
    b.- Si es necesaria la muerte de un animal, esta deberá ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.

    Artículo 4°
    a.- Todo animal perteneciente a una especie salvaje, tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural y a reproducirse.
    b.- Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.

    Artículo 5°
    a.- Todo animal que pertenece a una especie que viva en el entorno del hombre, debe vivir y crecer al ritmo de las condiciones de vida y libertad que sean propias de su especie.
    b.- Toda modificación de dicho ritmo o de dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles, es contraria a dicho derecho.

    Artículo 6°
    a.- Todo animal que el hombre ha escogido como compañero, tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.
    b.- El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.

    Artículo 7°
    Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo y la intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.

    Artículo 8°
    La experimentación animal que implique un sufrimeinto físico y psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, como toda otra forma de experimentación.
    Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.

    Artículo 9°
    Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de ansiedad o dolor.

    Artículo 10°
    a.- Ningún animal debe ser explotado para el esparcimiento del hombre.
    b.- Todas las exhibiciones de animales son incompatibles con la dignidad animal.

    Artículo 11°
    Todo acto que implique la muerte de un animnal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la especie.

    Artículo 12°
    a.- Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.
    b.- La contaminación y destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.

    Artículo 13°
    a.- Un animal muerto debe ser tratado con respeto.
    b.- Las escenas de violencia en las cuales los animales son víctimas, deben ser prohibidas tanto en el cine como la televisión, salvo si ellas tienen como fin dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.

    Artículo 14°
    a.- Los organismos de protección y salvaguarda de los animales, deben ser respetados a nivel gubernamental.
    b. Los derechos del animal deben ser defendidos por ley, como lo son los derechos del hombre

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    Re: legislacion-ley-1-1990-de-1-de-febrero-de-proteccion-de-los-animales-domesticos

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